Alcampo ha comunicado que invertirá 3,8 millones de euros este año para incorporar etiquetas electrónicas en 84 de sus supermercados. Este proyecto supondrá instalar más de 560.000 etiquetas en sustitución de las tradicionales de papel, lo que evitará el uso cada año de 1.843 kilómetros de tiras de balizaje y la emisión de 8,4 toneladas de CO₂.
El plan es que antes de finalizar el año las etiquetas electrónicas, que están fabricadas por Hanshow e instaladas vcon el sistema Slimline TM de HL Display, estén implantadas en más de medio centenar de tiendas Alcampo de Madrid, Málaga, Burgos, León, Valladolid, Salamanca, Soria, Palencia, La Rioja, Álava, Zaragoza, Huesca y Teruel.
Según señala la compañía, las etiquetas se utilizarán tanto en mercados de productos secos como de frescos, incluidos los congelados, ya que habrá modelos especialmente diseñados para resistir las bajas temperaturas y otras de mayor tamaño para ser incorporadas a mostradores tradicionales.
Otro de los beneficios que el retailer espera obtener con estas etiquetas electrónicas es el ahorro de tiempo de los equipos de estas 84 tiendas que se cuantifica en más de 42.750 horas al año.
Esta iniciativa se enmarca en el plan de racionalización del consumo de papel que Alcampo puso en marcha en 2017. Desde entonces ha reducido en más de 6.700 toneladas su consumo anual de papel.
“La incorporación de etiquetas electrónicas supone dar un paso más en la transformación de nuestras tiendas y nos permite avanzar en tres ámbitos de máxima importancia para Alcampo: reducir el consumo de papel, hacer más eficientes los procesos en tienda y favorecer que nuestros equipos puedan dedicar más tiempo a lo que realmente importa: la atención a nuestros clientes”, explicó Eduardo Latorre, director de Conceptos Comerciales, Franquicias y Técnico.
















































