El verano supone un reto para bares y restaurantes, sobre todo desde el punto de vista operativo. El incremento de clientes, la necesidad de agilizar el servicio y la presión sobre las plantillas obligan al sector a buscar fórmulas que permitan mantener la eficiencia sin deteriorar la experiencia del cliente. ¿Cuáles son las áreas que pueden marcar la diferencia a la hora de alcanzar el éxito? Desde la fintech DOJO, especializada en soluciones y tecnología de pagos, destacan cinco . La primera pasa por integrar en un mismo entorno la gestión de comandas, pedidos y operaciones ya que, en su opinión, disponer de una visión unificada del funcionamiento de sala, cocina y caja permite reducir errores, agilizar los procesos y mantener un mayor control del negocio, especialmente durante los momentos de máxima afluencia.
Otro de los aspectos claves es la gestión de las reservas y del flujo de clientes en sala. La elevada demanda en época estival hace imprescindible optimizar la ocupación y la rotación de mesas para evitar esperas innecesarias y mantener un servicio fluido, por lo que las plataformas digitales que centralizan estos procesos facilitan la organización del establecimiento y ayudan a gestionar mejor el aforo durante las horas punta.
DOJO también destaca el valor de la analítica de datos para planificar los recursos humanos. El análisis de los patrones de consumo permite anticipar los momentos de mayor actividad y adaptar la plantilla a las necesidades reales de cada franja horaria, contribuyendo tanto a mejorar la atención al cliente como a optimizar la rentabilidad del negocio.
La personalización de las promociones es otro de los puntos que la compañía analiza. Frente a las campañas genéricas, la segmentación basada en datos permite diseñar ofertas adaptadas a los hábitos de consumo de cada perfil de cliente, favoreciendo la rotación, incrementando el ticket medio y reforzando la fidelización en una época especialmente competitiva para el sector.
El quinto elemento pasa por garantizar una experiencia continua desde la reserva hasta el pago. La integración de los distintos sistemas evita interrupciones y procesos manuales, haciendo posible un servicio más coordinado, rápido y fiable en todas las fases de la experiencia del cliente.
Para Fátima Aguilar, directora comercial de DOJO, la tecnología se ha convertido en un elemento estratégico para responder a los retos de la temporada estival. Y es que, tal y como señala, “El verano pone a prueba la capacidad operativa del sector HORECA. La tecnología ayuda a absorber el aumento de la demanda y transformar cada proceso en una oportunidad para mejorar la eficiencia y la experiencia del cliente. La integración y la inteligencia de los sistemas son claves para avanzar hacia un modelo de negocio más ágil, escalable y sin fricciones», afirma.















































