La llegada de las vacaciones y de los turistas lleva aparejado el crecimiento de los hurtos en los comercios. El 27 % de los hurtos anuales se concentran en esta época del año, según recoge el “Barómetro del hurto en la distribución comercial”, elaborado por Checkpoint Systems.
El informe destaca que la pérdida desconocida supone actualmente el 1,1 % de la facturación total de las empresas de distribución en España, lo que supone unas pérdidas en este periodo estival de cerca de 760,5 millones de euros.
Las zonas turísticas y costeras son el objetivo principal de los delincuentes que adaptan sus prácticas y robos a esta temporada de verano.
En el top de productos más hurtados en verano figuran cremas solares, bebidas alcohólicas, productos ibéricos, ahumados como el salmón y los aceites, según ha indicado el market analytics department de Checkpoint Systems.
Un factor diferencial este año es que la celebración del Mundial de fútbol ha provocado una alta demada de camisetas de las selecciones y cromos para coleccionar y, a la vez, se ha producido un incremento de los hurtos de estos artículos.
“Las grandes aglomeraciones y el elevado tránsito de consumidores durante el verano generan el entorno perfecto para que actúen tanto los delincuentes habituales como las bandas organizadas. Estos grupos detectan rápidamente oportunidades de negocio y sustraen productos de alto valor o gran demanda estacional para revenderlos posteriormente en mercados paralelos”, señaló Carlos Cruz, director comercial de Checkpoint Systems en España.
El barómetro ha registrado que el 65 % de las empresas percibe que los hurtos externos se han incrementado en el último año y el 74 % de los encuestados advierte de un aumento de la agresividad verbal o física hacia el personal de tienda.
El 35 % de los hurtos son cometidos por bandas organizadas, mientras que el 51 % de los delitos son realizados por autores multirreincidentes, es decir, delincuentes que perpetran tres o más hurtos al año en establecimientos comerciales. Además, casi la mitad de estos infractores tienen menos de 30 años.
En cuanto a las zonas más vulnerables dentro de las tiendas, el estudio indica que sala de venta es el principal punto donde se producen los hurtos, seguido de las cajas de salida y los probadores.
“La creciente sofisticación de los delincuentes obliga al sector retail a reforzar sus estrategias de prevención mediante tecnología avanzada y soluciones inteligentes que permitan proteger tanto la mercancía como la seguridad de los trabajadores y combatir la pérdida desconocida en los establecimientos, minimizando el daño provocado por las bandas organizadas”, añadió Carlos Cruz.
La compañía aconseja combatir este problema incorporando la última tecnología antihurto y utilizar los sistemas RFID como complemento para controlar la mercancía en toda la cadena de suministro y garantizar que los productos lleguen a las tiendas en todo momento.















































