ESET avisa de la creación de decenas de páginas y perfiles fraudulentos en redes sociales hechas con IA para engañar a los usuarios. Estas campañas de fraude comenzaron hace varios meses y aún siguen activas ya que los ciberdelincuentes han corregido errores para que sean más creíbles.
Según señala el especialista, las publicaciones suelen mostrar a una persona en una calle contando lo bien que le queda el vestido que acaba de comprar, aunque también existen otras variantes donde una persona le pregunta de donde ha comprado ese conjunto que tan bien le sienta.
Estas publicaciones no contienen una marca de agua que indique que los vídeos están realizados con IA y, aunque las plataformas donde se comparten (principalmente en Facebook e Instagram) sí que indican que es contenido generado con IA, esto no se realiza de forma instantánea, lo que implica que hay muchas publicaciones donde no se avisa de esto.
Estas publicaciones en redes sociales redirigen a los usuarios a webs preparadas para mostrar un catálogo de vestidos a precios atractivos, lo que provoca que muchas personas piensen que son ofertas reales y realicen la compra dando los datos de su tarjeta de crédito.
Otro elemento que engaña a los clientes son las reseñas falsas de supuestos clientes; aunque si se buscan reseñas referencias de estas tiendas online en plataformas como Trust Pilot, no hay reseñas de estas webs, al menos hasta que haya pasado un tiempo.
ESET recomienda en estos casos revisar los aspectos técnicos en lugar de confiar en la buena imagen que pueda dar a primera vista la tienda online. Los primero que aconseja es revisar el certificado de seguridad para ver cuando se emitió. El certificado no indica que la web sea segura o legítima, sino que la conexión entre nuestro dispositivo y la web se realiza de forma cifrada; y aunque la mayoría de webs maliciosas hace tiempo que ya lo incorporan, la fecha de emisión da idea de si es fraudulenta. Un certificado reciente, de hace apenas un mes y con una duración de solo tres meses, es un elemento para sospechar.
Los datos de contacto y las políticas de uso y privacidad también se deben revisar. Los términos y condiciones o las políticas de privacidad que se incluyen suelen ser una copia y pega de documentos genéricos y, en la mayoría de ocasiones, no se mencionan los datos de una persona como responsable legal del tratamiento de la información personal.
El especialista en seguridad resalta que en muchos casos aparece un nombre aleatorio o un teléfono de contacto, pero no una razón social o NIF válido.
















































