A medida que crece el uso de la inteligencia artificial también se incrementan los riesgos. Los datos regulados, que son los relacionados con la información confidencial, personal y de pagos, concentran el 56 % de las infracciones de políticas de datos asociadas al uso de IA en el comercio minorista, según indica un nuevo informe de Netskope Threat Labs.
El estudio también señala que el código fuente representa otro 20 %, mientras que las contraseñas y las claves de API representan el 16 %.
El informe revela que el uso de la inteligencia artificial en el sector está en auge. En un año, se ha pasado del 39 % de empleados que usan activamente esta tecnología al 65 %. Y, además, el 97 % ya emplea aplicaciones con funciones basadas en IA y el 90 % interactúa con sistemas que entrenan modelos con datos de clientes o usuarios.
Al mismo tiempo, las empresas están trasladando el uso personal al ámbito corporativo. De este modo, el informe señala que la adopción de IA gestionada por la propia organización ha pasado del 40 % al 73 %. A pesar de este cambio, todavía persiste el uso personal (44 %).
Otro dato significativo es que los usuarios que alternan cuentas personales y corporativas han pasado del 11 % al 18 %.
“Los minoristas están dejando atrás la fase de experimentación con la IA y empiezan a integrarla en sus operaciones diarias, la experiencia del cliente y los flujos de trabajo empresariales”, afirma Gianpietro Cutolo, experto en amenazas en la nube de Netskope.
El estudio pone de manifiesto que se observa una mayor complejidad técnica. El número de agentes de IA conectados a servidores MCP, el estándar de código abierto que permite a los modelos de IA conectarse con herramientas y fuentes de datos externas, remotos se ha disparado en cerca de un 400 %, mientras que la actividad relacionada con MCP ha crecido cerca de un 300 %. Estas conexiones obligan a los minoristas a conocer no solo qué aplicaciones se utilizan, sino también a qué información pueden acceder.
El informe también recoge que el 85 % de las infracciones relacionadas con la IA se producen en la fase inicial, cuando los datos se envían a las herramientas de IA. El 9,5 % afecta a los resultados generados y el 2,5 % está vinculado al filtrado de contenidos.
Otro dato relevante es que los señuelos maliciosos relacionados con la IA aumentaron un 400 % entre diciembre de 2025 y marzo de 2026.
“Cuanto más se integra la IA en los datos y sistemas que sostienen el sector, más difícil resulta distinguir entre riesgos y oportunidades. El reto ya no es decidir si usar la IA, sino adoptarla al ritmo que exige el negocio sin perder el control de los datos confidenciales de clientes y empresas. Los minoristas que combinen una rápida adopción con una visibilidad y una gobernanza sólidas estarán mejor posicionados para convertirla en una ventaja competitiva sin asumir riesgos innecesarios”, añadió Cutolo.
















































