Marosa, scale-up gallega especializada en tecnología fiscal, se integrará en el negocio de Wolters Kluwer, en una operación de adquisición con la que la multinacional refuerza su posición en un mercado impulsado por la expansión de la facturación electrónica y la creciente necesidad de automatizar el cumplimiento tributario. Esta operación permitirá incorporar las capacidades de Marosa y de su plataforma VATify a la unidad de Corporate Tax de Wolters Kluwer, integrada en su división de Corporate Performance & ESG.
La operación supone también un impulso para el ecosistema tecnológico gallego. Las 120 personas que integran actualmente Marosa se incorporarán a Wolters Kluwer, mientras que Vigo continuará siendo la sede de la compañía. De esta forma, Marosa mantendrá la proximidad con sus clientes y su modelo de servicio, ahora respaldado por la estructura y la capacidad de inversión de un grupo internacional.
El acuerdo llega en un momento de fuerte crecimiento para la compañía gallega, que en apenas tres años ha más que duplicado sus ingresos. Marosa ha contado en la operación con el asesoramiento de A&O Shearman, con un equipo liderado por Pablo Méndez e Íñigo del Val.
Con esta adquisición, Wolters Kluwer incorpora a su cartera las soluciones de Marosa para el cumplimiento del IVA y la facturación electrónica, dos áreas cuya demanda está aumentando como consecuencia de los cambios regulatorios y de la necesidad de las grandes compañías de gestionar sus obligaciones fiscales de forma cada vez más automatizada.
VATify se integrará en la cartera de Corporate Tax junto a CCH SureTax, especializada en determinación y cumplimiento de impuestos indirectos, y CCH Axcess, orientada a la fiscalidad directa. El objetivo de Wolters Kluwer es avanzar en la construcción de una plataforma global de impuestos indirectos que cubra la determinación del IVA, el cumplimiento fiscal, la facturación electrónica y el reporting digital, apoyándose también en capacidades de inteligencia artificial.
“Wolters Kluwer es una empresa con sede en Europa con la que compartimos valores y una visión de futuro común. Será el entorno adecuado para que nuestro negocio alcance a las mayores multinacionales con ayuda de su estructura global, soluciones complementarias y su gran equipo humano”, señala Pedro Pestana da Silva, fundador y consejero delegado de Marosa.
Por su parte, María Montenegro, CEO de la división de Corporate Performance & ESG de Wolters Kluwer, considera que la operación llega en un momento especialmente favorable para ambas compañías. “Es un momento excelente para que Marosa se una a Wolters Kluwer, ya que el mercado está en plena expansión y sus soluciones se integrarán en nuestra cartera de producto, reforzando los servicios que damos a nuestros clientes y acelerando su capacidad de crecimiento”, apunta.
La adquisición se produce en un escenario en el que la digitalización de los procesos fiscales está ganando peso en las estrategias tecnológicas de las empresas. El avance de la factura electrónica y de mecanismos como el Suministro Inmediato de Información (SII) está obligando a las organizaciones a apoyarse cada vez más en plataformas capaces de automatizar la gestión y el envío de información fiscal.
Europa está avanzando además hacia modelos de cumplimiento más digitalizados. Francia, Alemania, Italia y Bélgica ya han introducido la obligatoriedad de la factura electrónica en determinados ámbitos, mientras que algunos de estos mercados exigen también la transmisión de las facturas a las autoridades tributarias. España avanza en la misma dirección de forma progresiva.
Tras el desarrollo normativo de la Ley Crea y Crece, las empresas con una facturación superior a los ocho millones de euros serán previsiblemente las primeras en afrontar la nueva obligación de facturación electrónica, con octubre de 2027 como fecha prevista para su entrada en vigor. El cambio afectará no solo a estas compañías, sino también a buena parte de sus cadenas de proveedores, que tendrán que adaptar sus procesos y sistemas.
En este contexto, Marosa y Wolters Kluwer celebrarán el próximo 22 de octubre en Madrid el evento Marosa Summit 2026: el futuro de la facturación electrónica, dirigido a grandes empresas que operan en España. El encuentro servirá para analizar la evolución del marco regulatorio y presentar las soluciones tecnológicas orientadas a facilitar esta transición.
La oportunidad para las compañías tecnológicas va, sin embargo, más allá de la factura electrónica. La evolución de la fiscalidad está llevando a sustituir progresivamente un modelo basado en declaraciones periódicas por otro de supervisión prácticamente continua, en el que el cumplimiento depende cada vez más de la automatización, la calidad del dato y la capacidad de los sistemas para intercambiar información con las administraciones tributarias.
A esta transformación se suma el proyecto europeo ViDA (VAT in the Digital Age), que plantea avanzar hacia una transmisión más inmediata de la información fiscal y hacia un modelo de cumplimiento continuo, especialmente en las operaciones transfronterizas. Un escenario que encaja con la propuesta de valor de Marosa, centrada en ayudar a multinacionales a gestionar de forma integrada y permanente sus obligaciones fiscales en diferentes jurisdicciones.
La integración en Wolters Kluwer permitirá a la compañía gallega abordar este mercado desde una posición internacional, combinando su experiencia en tecnología fiscal con la cartera de soluciones y la presencia global de la multinacional. Para Vigo, la operación supone además consolidar su papel como centro tecnológico, al mantener en la ciudad el equipo y la actividad de una compañía que pasa a formar parte de uno de los grandes grupos internacionales de software y servicios para profesionales.
















































