Diego Ramos, consultor de negocio corporativo de Cegid Revo, señala que el principal desafío del comercio es adoptar tecnología por el valor real. A su juicio, el reto de este año es lograr la agilidad y que “la tecnología sea el cimiento que permita al retailer crecer, internacionalizarse o pivotar hacia nuevos modelos de negocio sin que la complejidad técnica lo frene”.
Este año su compañía se centrará en mejorar su plataforma, reforzar las integraciones con partners y acompañar a los clientes en su crecimiento.
Desde su punto de vista y especialización tecnológica, en la actualidad y dentro del proceso de digitalización del sector del retail, ¿cuáles son los principales desafíos que afronta este sector?
Desde mi punto de vista, los desafíos de digitalización en el retail ya no giran en torno a adoptar tecnología por moda, sino por valor real. El primero y más urgente es pasar al comercio unificado: no basta con estar en varios canales si los datos de stock, clientes y pedidos no son los mismos en tiempo real para todos ellos. Ligado a esto, la visibilidad del inventario al 100 % deja de ser logística para convertirse en herramienta de venta, permitiendo salvar una compra mediante envío desde otra tienda cuando el producto no está disponible localmente.
Otro reto crítico es el empoderamiento de los equipos: la tecnología debe liberar al vendedor de tareas administrativas y dotarle de datos del cliente en movilidad para ofrecer una experiencia realmente personalizada. A esto se suma la resiliencia operativa y el cumplimiento normativo, que son innegociables: la migración a cloud seguro y la adaptación a regulaciones como Verifactu en España no pueden tratarse como proyectos secundarios.
En definitiva, el mayor desafío de 2026 es la agilidad: que la tecnología sea el cimiento que permita al retailer crecer, internacionalizarse o pivotar hacia nuevos modelos de negocio sin que la complejidad técnica lo frene.
¿Qué beneficios principales aporta su tecnología y sus soluciones a este sector?
Precisamente para dar respuesta a esos desafíos, nuestras soluciones están diseñadas para convertir la complejidad operativa en una ventaja competitiva. En términos de comercio unificado, aportamos una plataforma centralizada que gestiona ventas online y offline, sincroniza el inventario entre canales y ofrece experiencias de compra unificadas, eliminando los silos que frenan al retailer moderno.
Sobre la gestión de inventario, ofrecemos control en tiempo real del stock, alertas automáticas de reposición, gestión centralizada de múltiples almacenes y predicción de demanda, reduciendo tanto las roturas como los excesos. En cuanto a la experiencia de cliente, nuestras herramientas permiten crear perfiles detallados, implementar programas de fidelización, personalizar ofertas y analizar patrones de compra para una atención verdaderamente diferencial.
A nivel de eficiencia operativa, automatizamos tareas rutinarias, reducimos errores manuales y facilitamos la gestión de turnos, personal y márgenes. Todo ello respaldado por informes en tiempo real, análisis de tendencias y cuadros de mando personalizados que permiten tomar decisiones estratégicas con información precisa. Y gracias a interfaces intuitivas y procesos estandarizados, la curva de aprendizaje es mínima, algo crítico en un sector con alta rotación de personal.
¿Qué estrategia seguirán este año para impulsar su oferta en este segmento del mercado?
Nuestra estrategia para este año pasa principalmente por tres líneas. La primera es seguir evolucionando la plataforma para que el retailer tenga en un único entorno las capacidades que hoy necesita: gestión operativa, analítica avanzada e integración con el ecosistema digital que rodea al comercio.
La segunda línea es reforzar las integraciones con partners tecnológicos que aportan valor en áreas como pagos, fidelización, ecommerce o marketing digital. Creemos que el futuro del retail pasa por ecosistemas abiertos donde las soluciones puedan conectarse fácilmente entre sí, permitiendo a cada empresa construir su propio stack tecnológico.
Por último, estamos poniendo mucho foco en acompañar a los clientes en su crecimiento. Esto significa no solo ofrecer tecnología, sino también aportar conocimiento del negocio y buenas prácticas derivadas de trabajar con miles de establecimientos. Nuestro objetivo es que la tecnología no sea solo una herramienta de gestión, sino una palanca real para mejorar la rentabilidad y la experiencia de compra.
















































