La compras online de bienes y servicios en España y Portugal siguen creciendo, según se refleja en la décima edición del “Informe de comercio electrónico 2025” de CTT. El estudio señala que el incremento en 2025 se ha cifrado en un 13,7 % frente al año anterior, superando los 125.000 millones de euros.
El informe señala que la moda y la electrónica son las categorías que más se compran online. Y que el gasto medio anual de los consumidores españoles continúa siendo superior al de los portugueses. Sin embargo, el medio por comprador crece más rápido en Portugal (6 %) que en España (4 %).
El estudio señala que la sostenibilidad es otro factor que tienen en cuenta los consumidores. Más de la mitad de los compradores online ibéricos estarían dispuestos a recibir sus pedidos unos días más tarde si ello contribuyera a reducir el impacto medioambiental de las entregas. En Portugal, el 59,6 % de los consumidores está plenamente de acuerdo con esta idea, porcentaje que asciende al 63 % en España.
En cuento al método de entrega, el estudio pone de manifiesto que las entregas fuera del hogar van a adquirir una importancia creciente. La entrega a domicilio sigue siendo la opción preferida respecto a los consumidores (68, 4%) pero a medida que crece el número de compradores online que prevén incrementar el uso de taquillas y puntos alternativos de la red de recogida.
En Portugal, este cambio ya es evidente: ha aumentado la preferencia por las entregas en taquillas (+5,7 pp respecto al año anterior), que se han convertido en la tercera modalidad más escogida. En España, en cambio, los niveles de preferencia por los distintos lugares de entrega se han mantenido estables.
El informe revela que la compra y venta online de productos de segunda mano es una práctica que se está extendido sobre todo por las preferencias de las nueva generaciones. En el segmento C2C, 54,9 % de los vendedores de la generación Z prevé un aumento en las ventas de artículos usados.
Esta generación, según se recoge en el informe, está jugando un papel decisivo para acelerar la digitalización del consumo ya que están optando prácticas más sostenibles, modelos de compra emergentes, como el mercado de segunda mano, las entregas rápidas o el uso de puntos de entrega alternativos.
En Portugal y España, los compradores online prevén incrementar sus compras digitales, una tendencia que es más acusada entre los consumidores de la generación Z.
















































